[22.09.08]

El Badajoz Fútbol Sala goleó en su primer partido como local en Nacional A a la
U.D. Guadalajara por 8 a 1. Los de Antonio Salguero mantienen su inercia
ganadora y su estado de felicidad a costa de los alcarreños, que no desistieron
en los cuarenta minutos con una constante presión en tres cuartos de cancha.
Pese a que saltaron con ganas de jugar un buen fútbol sala, fueron débiles atrás
y no tuvieron capacidad para traducir en ocasiones su buen manejo del balón en
el centro del campo y su buena colocación.
Los pacenses finalizaron la segunda jornada de liga con una victoria
convincente, encarrilada por su pegada ofensiva. El técnico talaverano alineó de
inicio a su quinteto de gala, con Jaime, Bole, Luisfer, Aarón y Baena en el
campo, y tan sólo nueve minutos bastaron para que los locales dejaran de lado el
nerviosismo por el debut en casa e inauguraran el marcador con un golazo.
Luisfer recibe un pase cruzado de Fran Crespo, y tras internarse en el área bate
con un fuerte disparo por la escuadra al meta morado. El salmantino abrió la
lata y el tanto despertó al Badajoz Fútbol Sala. Su pegada, fuera de toda duda
en el arranque liguero, reforzó la confianza del equipo, ya más tranquilo ante
la desaparición atacante conforme avanzaban los minutos de los visitantes, pese
a que en jugadas aisladas ponían en apuros a la zaga pacense.
Los albinegros destilaban las ganas y el coraje de un jugador que promete dar
mucho a este equipo durante esta temporada: Baena. Los fuertes y constantes
disparos del cordobés, erigido como capitán, aumentaron el temor defensivo del
conjunto manchego, sentenciado antes del descanso. Petete entró en el campo y
tras una conexión con Bole, finalizó una buena jugada individual con un elegante
toque a la derecha de la portería rival, colocando el 2-0. Y aún más instantes
después, cuando de nuevo el diez dejó su sello personal con una jugada para
enmarcar, tras driblar a medio equipo alcarreño con “cola de vaca” incluida y
cediéndole en última instancia a Luisfer para que rematara a placer el 3-0. Esos
tres goles convirtieron el resto del partido en un trámite, siempre de color
albinegro, que mantuvieron su caudal de ocasiones también en los primeros
minutos de la reanudación. Pero antes del descanso, Petete retomaría su conexión
con Luisfer, que firmó el 4-0 tras recibir un pase de la muerte desde la
izquierda del pacense y lograría su primer hat-trick como albinegro. Con este
marcador se llegó al intermedio, reflejando la felicidad y una grata impresión
entre el numeroso público que acompañó al equipo en esta tarde de sábado.
La segunda mitad siguió por los mismos derroteros que la primera, y poco tardó
Baena en establecer el quinto gol local tras un contragolpe, de brillante
transformación y similar al que le sirvió también a Bole para marcar el sexto
instantes después.
Los manchegos, pese a que no le perdieron la cara al encuentro en ningún
momento, entregaron poco a poco la cuchara y Salguero dio descanso a Baena,
Bole, Luisfer y Aarón. Casero, que debutaba con su nuevo club, Fran Crespo,
Popy, Alberto y Petete escenificaron nuevamente todo lo bueno de los de Badajoz,
y el cuatro pacense se encargó esta vez de establecer el 7-0 con un sutil toque
por encima del guardameta visitante. Por su parte, el ex de Malpartida dejó
entrever todas sus cualidades en su estreno: velocidad, descaro y verticalidad.
La guinda al pastel la volvería a poner Luisfer, protagonista en el partido de
hoy, que tras una combinación nuevamente con Petete y Casero marcaría el cuarto
gol en su cuenta personal y el octavo en el marcador. En los últimos minutos los
de Ismael Sanz dieron su última bocanada de aire y gozaron de algunas ocasiones,
que les sirvieron para marcar el gol del honor a pocos segundos del pitido
final.
El Badajoz Fútbol Sala sigue de fiesta y ya tiene seis puntos, dejando mensajes
y notas de positividad que le colocan líder de la competición por primera vez en
su historia. Ahora busca cerrar un mes de ensueño ante un complicadísimo
Villarrobledo, para goce de sus aficionados tras deleitarles con una goleada en
casa.